Paginas del Martin Fierro 1 - 2 - 3 - 4 - 5 - 6 - 7 - 8 - 9 - 10 - 11 - 12 -13 - 14 - 15 - 16 - 17 - 18 -19 - 20 -21 - 22 -23 - 24
951
De ver
tanto desamparo
El corazón se partía;
Había madre que salía
Con dos; tres hijos o más,
Por delante y por detrás,
Y las maletas vacías.
952
"Donde
irán ?", pensaba yo,
"A perecer de miseria?
Las pobres, si de esta feria
Hablan mal, tienen razón;
Pues hay bastante materia
Para tan justa aflición."
XXVI
953
Cuando me
llegó mi turno
Dije entre mí: "Ya me toca",
Y aunque mi falta era poca
No sé por que me asustaba;
Les asiguro que estaba
Con el Jesús en Ia boca.
954
Me dijo que
yo era un vago,
Un jugador, un perdido;
Que dende que fí al partido
Andaba de picaflor;
Que había de ser un bandido
Como mi antesucesor.
955
Puede que
uno tenga un vicio
Y que de él no se reforme,
Mas naides esta conforme
Con recebir ese trato:
Yo conocí que era el ñato
Quien le había dao los informes.
956
Me dentro
curiosidá,
Al ver que de esa manera
Tan siguro me dijera
Que jué mi padre un bandido;
Luego, lo habrá conocido,
Y yo inoraba quien era.
957
Me empeñé
en aviriguarlo;
Promesas hice a Jesús;
Tuve por fin una luz
Y supe con alegría
Que era el autor de mis días
El guapo Sargento Cruz.
958
Yo conocía
bien su historia
Y la tenía muy presente:
Sabía que Cruz, bravamente,
Yendo con una partida,
Había jugado la vida
Por defender a un valiente.
959
Y hoy ruego
a mi Dios piadoso
Que lo mantenga en su gloria;
Se ha de conservar su historia
En el corazón del hijo;
El al morir me bendijo
Yo bendigo su memoria.
960
Yo juré
tener enmienda
Y lo conseguí de veras;
Puedo decir ande quiera
Que, si faltas he tenido,
De todas me he corregido
Dende que supe quién era.
961
El que sabe
ser güen hijo
A los suyos se parece;
Y aquel que a su lado crece
Y a su padre no hace honor,
Como castigo merece
De la desdicha el rigor.
962
Con un empeño
costante
Mis faltas supe enmendar;
Todo conseguí olvidar,
Pero, por desgracia mía,
El nombre de Picardía
No me lo pude quitar.
963
Aquel que
tiene güen nombre
Muchos dijustos se ahorra,
Y entre tanta mazamorra
No olviden esta alvertencia:
Aprendí por esperencia
Que el mal nombre no se borra.
XXVII
964
He servido
en la frontera
En un cuerpo de milicias;
No por razón de justicia
Como sirve cualesquiera.
965
La bolilla
me tocó
De ir a pasar malos ratos
Por la facultá del ñato,
Que tanto me persiguió.
966
Y sufrí en
aquel infierno
Esa dura penitencia,
Por una malaquerencia
De un oficial subalterno.
967
No repetiré
las quejas
De lo que se sufre allá:
Son cosas muy dichas ya
Y hasta olvidadas, de viejas.
968
Siempre el
mesmo trabajar,
Siempre el mesmo sacrificio,
Es siempre el mesmo servicio,
Y el mesmo nunca pagar.
969
Siempre
cubiertos de harapos,
Siempre desnudos y pobres,
Nunca le pagan un cobre
Ni le dan jamás un trapo.
970
Sin sueldo
y sin uniforme
Lo pasa uno aunque sucumba:
Confórmese con la tumba;
Y si no... no se conforme.
971
Pues si usté
se ensoberbece
O no anda muy voluntario,
Le aplican un novenario
De estacas... que lo enloquecen.
972
Andan como
pordioseros
Sin que un peso los alumbre,
Porque han tomao la costumbre
De deberle años enteros.
973
Siempre
hablan de lo que cuesta;
Que allá se gasta un platal:
!Pues yo no he visto ni un rial
En lo que duró la fiesta!
974
Es servicio
estrordinario
Bajo el jusil y la vara,
Sin que sepamos qué cara
Le ha dao Dios al Comisario.
975
Pues si va
a hacer la revista
Se vuelve como una bala:
Es lo mesmo que luz mala
Para perderse de vista;
976
Y de yapa
cuando va,
Todo parece estudiao:
Van con meses atrasaos
De gente que ya no está;
977
Pues si
adrede que lo hagan,
Podrán hacerlo mejor:
Cuando cai, cai con la paga
Del contingente anterior;
978
Porque son
como sentencia
Para buscar al ausente,
Y el pobre que está presente
Que perezca en la endigencia;
979
Hasta que,
tanto aguantar
El rigor con que lo tratan
O se resierta, o lo matan,
O lo largan sin pagar.
980
De ese modo
es el pastel,
Porque el gaucho -ya es un hecho-
No tiene ningún derecho,
Ni naides vuelve por él.
981
!La gente
vive marchita!
Si viera cuando echan tropa:
Les vuela a todos la ropa
Que parecen banderitas.
982
De todos
modos lo cargan,
Y al cabo de tanto andar,
Cuando lo largan, lo largan
Como pa echarse a la mar.
983
Si alguna
prenda le han dao
Se la vuelven a quitar:
Poncho, caballo, recao,
Todo tiene que dejar.
984
Y esos
pobres infelices,
Al volver a su destino,
Salen como unos Longinos
Sin tener con que cubrirse.
985
A mí me
daba congojas
El mirarlos de ese modo,
Pues el más aviao de todos
Es un perejil sin hojas.
986
Aura poco
ha sucedido,
Con un invierno tan crudo,
Largarlos a pie y desnudos
Pa volver a su partido.
987
Y tan duro
es lo que pasa
Que, en aquella situación,
Les niegan un mancarrón
Para volver a su casa.
988
!Lo tratan
como a un infiel!
Completan su sacrificio
No dándole ni un papel
Que acredite su servicio.
989
Y tiene que
regresar
Más pobre de lo que jué;
Por supuesto, a la mercé
Del que lo quiere agarrar.
990
Y no averigüe
después
De los bienes que dejó:
De hambre, su mujer vendió
por dos lo que vale diez.
991
Y como están
convenidos
A jugarle manganeta,
A reclamar no se meta,
Porque ése es tiempo perdido.
992
Y luego, si
a alguna estancia
A pedir carne se arrima,
Al punto le cain encima
Con la ley de la vagancia.
993
Y ya es
tiempo, pienso yo,
De no dar más contingente:
Si el Gobierno quiere gente,
Que la pague y se acabó.
994
Y saco así
en conclusión,
En medio de mi inorancia,
Que aquí el nacer en estancia
Es como una maldición.
995
Y digo,
aunque no me cuadre
Decir lo que naides dijo:
La Provincia es una madre
Que no defiende a sus hijos.
996
Mueren en
alguna loma
En defensa de la ley,
O andan lo mesmo que el güey,
Arando pa que otros coman.
997
Y he de
decir ansí mismo
Porque de adentro me brota
Que no tiene patriotismo
Quien no cuida al compatriota.
XXVIII
998
Se me va
por donde quiera
Esta lengua del demonio.
Voy a darles testimonio
De lo que vi en la frontera.
999
Yo sé que
el único modo,
A fin de pasarlo bien,
Ee decir a todo: Amén,
Y jugarle risa a todo.
1000
El que no
tiene colchón
En cualquier parte se tiende:
El gato busca el jogón
Y ese es mozo que lo entiende.
Paginas del Martin Fierro 1 - 2 - 3 - 4 - 5 - 6 - 7 - 8 - 9 - 10 - 11 - 12 -13 - 14 - 15 - 16 - 17 - 18 -19 - 20 -21 - 22 -23 - 24