Paginas del Martin Fierro 1 - 2 - 3 - 4 - 5 - 6 - 7 - 8 - 9 - 10 - 11 - 12 -13 - 14 - 15 - 16 - 17 - 18 -19 - 20 -21 - 22 -23 - 24
250
Su
esperanza es el coraje,
Su guardia es la precaución,
Su pingo es la salvación,
Y pasa uno en su desvelo,
Sin más amparo que el cielo
Ni otro amigo que el facón.
...............................
251
Ansí me
hallaba una noche
Contemplando las estrellas,
Que le parecen más bellas
Cuanto uno es más desgraciao,
Y que Dios las haiga criao
Para consolarse en ellas.
252
Les tiene
el hombre cariño
Y siempre con alegría
Ve salir las Tres Marías;
Que si llueve, cuanto escampa,
Las estrellas son la guía
Que el gaucho tiene en la pampa.
253
Aqui no
valen dotores,
S´olo vale la esperiencia;
Aquí verían su inocencia
Esos que todo lo saben,
Porque esto tiene otra llave
Y el gaucho tiene su cencia.
254
Es triste
en medio del campo
Pasarse noches enteras
Contemplando en sus carreras
Las estrellas que Dios cría,
Sin tener mas compañía
Que su delito y las fieras.
255
Me
encontraba como digo,
En aquella soledá,
Entre tanta escuridá,
Echando al viento mis quejas,
Cuando el grito del chajá
me hizo parar las orejas.
256
Como
lunbriz me pegué
Al suelo para escuchar;
Pronto sentí retumbar
Las pisadas de los fletes,
Y que eran muchos jinetes
Conocí sin vacilar.
257
Cuando el
hombre está en peligro
No debe tener confianza;
Ansí tendido de panza
Puse toda mi atención
Y ya escuche sin tardanza
Como el ruido de un latón.
258
Se venían
tan calladitos
Que yo me puse en cuidao;
Tal vez me hubieran bombiao
Y ya me venían a buscar;
Mas no quise disparar,
Que eso es de gaucho morao.
259
Al punto me
santigüé
Y eché de giñebra un taco;
Lo mesmito que el mataco
Me arroyé con el porrón;
-Si han de darme pa tabaco-,
Dije,-ésta es güena ocasión-.
260
Me refalé
las espuelas,
Para no peliar con grillos;
Me arremangué el calzoncillo,
Y me ajusté bien la faja,
Y en una mata de paja
Probé el filo del cuchillo.
261
Para
tenerlo a la mano
El flete en el pasto até,
La cincha le acomodé,
Y, en un trance como aquél,
Haciendo espaldas en él
Quietito los aguardé.
262
Cuando
cerca los sentí,
Y que ahi no más se pararon,
Los pelos se me erizaron
Y,aunque nada vían mis ojos,
-No se han de morir de antojo-,
Les dije, cuando llegaron.
263
Yo quise
hacerles saber
Que alli se hallaba un varón;
Les conocí la intención
Y solamente por eso
Es que les gané el tirón,
Sin aguardar voz de preso.
264
-Vos sos un
gaucho matrero-
Dijo uno, haciéndose el güeno.
-Vos mataste un moreno
Y otro en una pulpería,
Y aquí está la polecía
Que viene a ajustar tus cuentas;
Te va alzar por las cuarenta
Si te resistís hoy día.
265
-No me
vengan-, contesté,
-Con relación de dijuntos;
Esos son otros asuntos;
Vean si me pueden llevar,
Que yo no me he de entregar,
Aunque vengan todos juntos-.
266
Pero no
aguardaron más
Y se apiaron en montón;
Como a perro cimarrón
Me rodiaron entre tantos;
Ya me encomendé a los Santos,
Y eche mano a mi facón.
267
Y ya vide
el fogonazo
De un tiro de garabina,
Mas quiso la suerte indina
De aquel maula, que me errase,
Y ahi no más lo levantase
Lo mesmo que una sardina.
268
A otro que
estaba apurao
Acomodando una bola,
Le hice una dentrada sola
Y le hice sentir el fierro,
Y ya salió como el perro
Cuando le pisan la cola.
269
Era tanta
la aflición
Y la angurria que venían,
Que tuitos se me venían,
Donde yo los esperaba;
Uno al otro se estorbaba
Y con las ganas no vían.
270
Dos de
ellos que traiban sables
Mas garifos y resueltos,
En las hilachas envueltos
Enfrente se me pararon,
Y a un tiempo me atropellaron
Lo mesmo que perros sueltos.
271
Me fuí
reculando en falso
Y el poncho adelante eché,
Y en cuanto le puso el pie
Uno medio chapetón,
De pronto le di un tirón
Y de espaldas lo largué
272
Al verse
sin compañero
El otro se sofrenó;
Entonces le dentré yo,
Sin dejarlo resollar,
Pero ya empezó a aflojar
Y a la pu...n...ta disparó.
273
Uno que en
una tacuara
Había atao una tijera,
Se vino como si juera
Palenque de atar terneros,
Pero en dos tiros certeros
Salió aullando campo ajuera.
274
Por suerte
en aquel momento
Venía coloriando el alba
Y yo dije: -Si me salva
La Virgen en este apuro,
En adelante le juro
Ser más güeno que una malva-.
275
Pegué un
brinco y entre todos
Sin miedo me entreveré;
Hecho ovillo me quedé
Y ya me cargo una yunta,
Y por el suelo la punta
De mi facón les jugué.
276
El más
engolosinao
Se me apió con un hachazo;
Se lo quité con el brazo;
De no, me mata los piojos;
Y antes de uqe diera un paso
Le eché tierra en los dos ojos.
277
Y mientras
se sacudiá
Refregándose la vista,
Yo me le fuí como lista
Y ahi no más me le afirmé,
Diciéndole: -Dios te asista-,
Y de un revés lo voltié.
278
Pero en ese
punto mesmo
Sentí que por las costillas
Un sable me hacía cosquillas
Y la sangre me heló;
Dende ese momento yo
Me salí de mis casillas.
279
Di para atrás
unos pasos
Hasta que pude hacer pie;
Por delante me lo eché
De punta y tajos a un criollo;
Metió la pata en un hoyo,
Y yo al hoyo lo mandé.
280
Tal vez en
el corazón
Le tocó un Santo bendito
A un gaucho, que pegó el grito
Y dijo:-!Cruz no consiente
Que se cometa el delito
De matar a un valiente!-
281
Y ahi no más
se me aparió,
Dentrándole a la partida;
Yo les hice otra embestida
Pues entre dos era robo;
Y el Cruz era como lobo
Que defiende su guarida.
282
Uno despachó
al infierno
De dos que lo atropellaron;
Los demás remoliniaron,
Pues íbamos a la fija,
Y a poco andar dispararon
Lo mesmo que sabandija.
283
Ahí
quedaron largo a largo
Los que estiaron la jeta;
Otro iba como maleta,
Y Cruz de atrás les decia:
-Que venga otra polecia
A llevarlos en carreta-.
284
Yo junté
las osamentas,
Me hinqué y les recé un Bendito,
Hice una cruz de un palito
Y pedí a mi Dios clemente
Me perdonara el delito
De haber muerto tanta gente.
285
Dejamos
amotonaos
Alos pobres que murieron;
No sé si los recogieron,
Porque nos fuimos a un rancho,
O si tal vez los caranchos
Ahi no más se los comieron.
286
Lo
agarramos mano a mano
Entre los dos al porrón:
En semejante ocasión
Un trago a cualquiera encanta;
Y Cruz no era remolón
Ni pijotiaba garganta.
287
Calentamos
los gargueros
Y nos largamos muy tiesos,
Siguiendo siempre los besos
Al pichel, y por mas señas,
Ibamos como cigüeñas
Estirando los pescuezos.
288
-Yo me
voy-, le dije,-amigo,
Donde la suerte me lleve,
Y si es que alguno se atreve,
A ponerse en mi camino,
Yo seguiré mi destino,
Que el hombre hace lo que debe.
289
-Soy un
gaucho desgraciao,
No tengo donde ampararme,
Ni un palo donde rascarme,
Ni un árbol que me cubije:
Pero ni aun esto me aflige
Porque yo sé manejarme.
290
-Antes de
cair al servicio,
Tenia familia y hacienda;
Cuando volví, ni la prenda
Me la habian dejao ya.
Dios sabe en lo que vendrá
A parar esta contienda.-
C R U Z
X
291
-Amigazo,
pa sufrir
Han nacido los varones;
Estas son las ocasiones
De mostrarse un hombre juerte,
Hasta que venga la muerte
Y lo agarre a coscorrones.
292
El andar
tan despilchao
Ningun mérito me quita;
Sin ser un alma bendita
Me duelo del mal ajeno:
Soy un pastel con relleno
Que parece torta frita.
293
Tampoco me
faltan males
Y desgracias, le prevengo;
También mis desdichas tengo,
Aunque esto poco me aflige:
Yo se hacerme el chango rengo
Cuando la cosa lo esige.
294
Y con
algunos ardiles
Voy viviendo, aunque rotoso;
A veces me hago el sarnoso
Y no tengo ni un granito,
Pero al chifle voy ganoso
Como panzón al maíz frito.
295
A mí no me
matan penas
Mientras tenga el cuero sano;
Venga el sol en el verano
Y la escarcha en el invierno
Por qué afligirse el cristiano?
296
Hagámosle
cara fiera
Alos males, compañero,
Porque el zorro más matrero
Suele cair como un chorlito;
Viene por un corderito
Y en la estaca deja el cuero.
297
Hoy tenemos
que sufrir
Males que no tienen nombre,
Pero esto a nadies lo asombre
Porque ansina es el pastel,
Y tiene que dar el hombre
Mas güeltas que un carretel.
298
Yo nunca me
he de entregar
A los brazos de la muerte;
Arrastro mi triste suerte
Paso a paso y como pueda,
Que donde el débil se queda
Se suele escapar el juerte.
299
Y ricuerde
cada cual
Lo que cada cual sufrió,
Que lo que es, amigo, yo,
Hago ansí la cuenta mía:
Ya lo pasado pasó;
Mañana sera otro dia.
300
Yo también
tuve una pilcha
Que me enllenó el corazón,
Y si en aquella ocasión
Alguien me hubiera buscao,
Siguro que me había hallao
Más prendido que un botón.
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