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201
Lo conocí
retobao,
Me acerqué y le dije presto:
-Po...r...rudo que un hombre sea
Nunca se enoja por esto.-
202
Corcovió
el de los tamangos
Y creyéndose muy fijo:
-!Mas porrudo seras vos,
Gaucho rotoso!-, me dijo.
203
Y ya se me
vino al humo
Como a buscarme la hebra,
Y un golpe le acomodé
Con el porrón de ginebra.
204
Ahi nomás
pegó el de hollín
Mas gruñidos que un chanchito,
Y pelando el envenao
Me atropelló dando gritos.
205
Pegué un
brinco y abrí cancha
Diciéndoles: -Caballeros,
Dejen venir ese toro.
Solo nací... solo muero.-
206
El negro,
después del golpe,
Se había el poncho refalao
Y dijo: -Vas a saber
Si es solo o acompañado.
207
Y mientras
se arremangó,
Yo me saqué las espuelas,
Pues malicié que aquel tío
No era de arriar con las riendas.
208
No hay cosa
como el peligro
Pa refrescar un mamao;
Hasta la vista se aclara
Por mucho que haiga chupao.
209
El negro me
atropelló
Como a quererme comer;
Me hizo dos tiros seguidos
Y los dos le abarajé.
210
Yo tenía
un facon con S,
Que era de lima de acero;
Le hice un tiro, lo quitó
Y vino ciego el moreno;
211
Y en el
medio de las aspas
Un planazo le asenté,
Que lo largue culebriando
Lo mesmo que buscapié.
212
Le
coloriaron las motas
Con la sangre de la herida,
Y volvió a venir jurioso
Como una tigra parida.
213
Y ya me
hizo relumbrar
Por los ojos el chchillo,
Alcanzando con la punta
A cortarme en un carrillo.
214
Me hirvió
la sangre en las venas
Y me le afirmé al moreno,
Dándole de punta y hacha
Pa dejar un diablo menos.
215
Por fin en
una topada
En el cuchillo lo alcé,
Y como un saco de güesos
Contra un cerco lo largué.
216
Tiró unas
cuantas patadas
Y ya cantó pal carnero:
Nunca me puedo olvidar
De la agonía de aquel negro.
217
En esto la
negra vino
Con los ojos como ají
Y empezó la pobre allí
A bramar como una loba.
Yo quise darle una soba
A ver si la hacía callar,
Mas pude reflesionar
Que era malo en aquel punto,
Y por respeto al dijunto
No la quise castigar.
218
Limpié el
facón en los pastos,
Desate mi redomón,
Monté despacio y salí
Al tranco pa el ca˜nadon.
219
Después
supe que al finao
Ni siquiera lo velaron,
Y retobao en un cuero,
Sin rezarle lo enterraron.
220
Y dicen que
dende entonces,
Cuando es la noche serena
Suele verse una luz mala
Como de alma que anda en pena.
221
Yo tengo
intención a veces,
para que no pene tanto,
De sacar de allí los gũesos
Y echarlos al camposanto.
VIII
222
Otra vez en
un boliche
estaba haciendo la tarde;
Cayó un gaucho que hacia alarde
De guapo y peliador;
A la llegada metió
El pingo hasta la ramada,
Y yó sin decirle nada
Me quedé en el mostrador.
223
Era un
terne de aquel pago
Que naides lo reprendía,
que sus enriedos tenía
Con el señor comendante;
Y como era protegido,
Andaba muy entonao,
Y a cualquier desgraciao
Lo llevaba por delante.
224
!Ah pobre!
si el mismo creiba
Que la vida le sobraba;
Ninguno diría que andaba
Aguaitandolo la muerte.
Pero ansí pasa en el mundo,
Es ansí la triste vida:
Pa todos esta escondida
La güena o la mala suerte.
225
Se tiró al
suelo; al dentrar
Le dio un empellon a un vasco,
Y me alargó un medio frasco
Diciendo: -Beba cuñao.-
-Por su hermana-, contesté.
-Que por la mia no hay cuidao.-
226
-!Ah,
gaucho!, me respondió;
-De que pago será crioyo?
Lo andará buscando el hoyo?
deberá tener gũen cuero?
Pero ande bala este toro
No bala ningún ternero.-
227
Y ya
salimos trenzaos
Porque el hombre no era lerdo,
Mas como el tino no pierdo,
Y soy medio ligerón,
Le dejé mostrando el sebo
De un revez con el facón.
228
Y como con
la justicia
No andaba bien por allí,
Cuanto pataliar lo ví,
Y el pulpero pegó el grito,
Ya pa el palenque salí
Como haciendome chiquito.
229
Monté y me
encomendé a Dios,
Rumbiando para otro pago,
Que el gaucho que llaman vago
No puede tener querencia,
Y ansí de estrago en estrago
Vive llorando la ausencia.
230
El andaba
siempre juyendo,
Siempre pobre y perseguido,
No tiene cueva ni nido
Como si juera maldito;
Porque el ser gaucho... !barajo!,
El ser gaucho es un delito.
231
Es como el
patrio de posta;
Lo larga este, aquel lo toma,
Nunca se acaba la broma;
dende chico se parece
Al arbolito que crece
Desamparao en la loma.
232
Le echan la
agua del bautismo
Aquel que nació en la selva;
-Busca madre que te envuelva-,
Le dice el flaire y lo larga.
Y dentra a cruzar el mundo
Como burro con la carga.
233
Y se cria
viviendo al viento
Como oveja sin trasquila;
Mientras su padre en las filas
Anda sirviendo al gobierno,
Aunque tirite en invierno,
Naides lo ampara ni asila.
234
Le llaman
-gaucho mamao-
Si lo pillan divertido,
Y que es mal entretenido
Si en un baile lo sorprienden;
Hace mal si se defiende
Y si nó, se ve... fundido.
235
No tiene
hijos ni mujer,
Ni amigos ni protetores,
Pues todos son sus señores
Sin que ninguno lo ampare:
Tiene la suerte del güey,
Y donde irá el güey que no are?
236
Su casa es
el pajonal,
Su guarida es el desierto;
Y si de hambre medio muerto
Le echa el lazo a algun mamóm,
Lo persiguen como a plaito,
Porque es un gaucho ladrón.
237
Y si de un
golpe por ahi
Lo dan güelta panza arriba,
No hay un alma compasiva
Que le rece una oración;
Tal vez como cimarrón
En una cueva lo tiran.
238
El nada
gana en la paz
Y es el primero en la guerra;
No le perdonan si yerra,
Que no saben perdonar,
Porque el gaucho en esta tierra
Solo sirve pa votar.
239
Para el son
los calabozos,
Para el las duras prisiones,
En su boca no hay razones
Aunque la razon le sobre;
Que son campanas de palo
Las razones de los pobres.
240
Si uno
aguanta, es gaucho bruto;
Si no aguanta es gaucho malo.
!Dele azote, dele palo,
Porque es lo que el necesita!
De todo el que nació gaucho
Esta es la suerte maldita.
241
Vamos
suerte, vamos juntos
Dende que juntos nacimos;
Y ya que juntos vivimos
Sin podernos dividir...
Yo abriré con mi cuchillo
El camino pa seguir.
IX
242
Matreriando
lo pasaba
Ya a las casas no venía;
Solía arrimarme de día,
Mas, lo mesmos que el carancho,
Siempre estaba sobre el rancho
Espiando a la polecía.
243
Viva el
gaucho que ande mal,
Como zorro perseguido,
Hasta que al menor descuido
Se lo atarasquen los perros,
Pues nunca le falta un yerro
Al hombre mas alvertido.
244
Y en esa
hora de la tarde
En que tuito se adormece,
Que el mundo dentrar parece
A vivir en pura calma,
Con las tristezas del alma
Al pajonal enderiece.
245
Bala el
tierno corderito
Al lao de la blanca oveja,
Y a la vaca que se aleja
Llama el ternero amarrao;
Pero el gaucho desgraciao
No tiene a quien dar su oveja.
246
Ansí es
que al venir la noche
Iba a buscar mi guarida,
Pues ande el tigre se anida
Tmbién el hombre lo pasa,
Y no quería que en las casas
Me rodiara la partida.
247
Pues aun
cuando vengan ellos
Cumpliendo con su deberes,
Yo tengo otros pareceres,
Y en esa conduta vivo:
Que no debe un gaucho altivo
Peliar entre las mujeres.
248
Y al campo
me iba solito,
Más matrero que el venao,
Como perro abandonao
A buscar una tapera,
O en alguna vizcachera
Pasar la noche tirao.
249
Sin punto
ni rumbo fijo
En aquella inmensidá,
Entre tanta escuridá
Anda el gaucho como duende;
Alli jamás lo sorpriende
Dormido, la autoridá.
250
Su
esperanza es el coraje,
Su guardia es la precaución,
Su pingo es la salvación,
Y pasa uno en su desvelo,
Sin más amparo que el cielo
Ni otro amigo que el facón.
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