Paginas del Martin Fierro 1 - 2 - 3 - 4 - 5 - 6 - 7 - 8 - 9 - 10 - 11 - 12 -13 - 14 - 15 - 16 - 17 - 18 -19 - 20 -21 - 22 -23 - 24
1001
De aquí
comprenderse debe,
Aunque yo hable de este modo,
Que uno busca su acomodo
Siempre lo mejor que puede.
1002
Lo pasaba
como todos
Este pobre penitente;
Pero salí de asistente,
Y mejoré en cierto modo;
1003
Pues aunque
esas privaciones
Causen desesperación,
Siempre es mejor el jogón
De aquel que carga galones.
1004
De entonces
en adelante
Algo logré mejorar,
Pues supe hacerme lugar
Al lado del ayudante.
1005
El se daba
muchos aires:
Pasaba siempre leyendo;
Decían que estaba aprendiendo
Pa recebirse de flaire.
1006
Aunque lo
pifiaban tanto,
Jamás lo vi dijustao;
Tenía los ojos paraos
Como los ojos de un santo.
1007
Muy
delicao, dormía en cuja;
Y no sé por qué sería,
La gente lo aborrecía
Y le llamaban La Bruja.
1008
Jamás hizo
otro servicio
Ni tuvo mas comisiones
Que recebir las raciones
De víveres y de vicios.
1009
Yo me pasé
a su jogón
Al punto que me sacó,
Y ya con el me llevó
A cumplir su comisión.
1010
Estos
diablos de milicos
De todo sacan partido:
Cuando nos vían riunidos
Se limpiaban los hocicos.
1011
Y decían
en los jogones
Como por chocarrería:
"Con la Bruja y Picardía
Van a andar bien las raciones."
1012
A mí no me
jué tan mal,
Pues mi oficial se arreglaba;
Les diré lo que pasaba
Sobre este particuIar.
1013
Decían que
estaba de acuerdo
La Bruja y el provedor,
Y que recebía lo pior;
Puede ser, pues no era lerdo.
1014
Que a más
en la cantidá
Pegaba otro dentellón,
Y que por cada ración
Le entregaban la mitá;
1015
Y que esto
lo hacía del modo
Como lo hace un hombre vivo:
Firmando luego el recibo,
Ya se sabe, por el todo.
1016
Pero esas
murmuraciones
No faltan en campamento.
Déjenme seguir mi cuento,
O historia de las raciones.
1017
La Bruja
las recebía,
Como se ha dicho, a su modo;
Las cargabamos, y todo
Se entriega en la Mayoría.
1018
Sacan allí
en abundancia
Lo que les toca sacar,
Y es justo que han de dejar
Otro tanto de ganancia.
1019
Van luego a
la compañía;
Las recibe el Comendante,
El que, de un modo abundante,
Sacaba cuanto quería.
1020
Ansí la
cosa liviana
Va mermada, por supuesto;
Luego se le entrega el resto
Al oficial de semana.
Araña, quien te arañó?
Otra araña como yo.
1021
Este le
pasa al sargento
Aquello tan reducido,
Y, como hombre prevenido,
Saca siempre con aumento.
1022
Esta relación
no acabo
Si otra menudencia ensarto,
El sargento llama al cabo
Para encargarle el reparto.
1023
El también
saca primero
Y no se sabe turbar:
Naides le va a aviriguar
Si ha sacado más o menos.
1024
Y sufren
tanto bocao
Y hacen tantas estaciones,
Que ya casi no hay raciones
Cuando llegan al soldao.
1025
!Todo es
como pan bendito!
Y sucede de ordinario
Tener que juatarse varios
Para hacer un pucherito.
1026
Dicen que
las cosas van
Con arreglo a la ordenanza.
!Puede ser! pero no alcanzan;
!Tan poquito es lo que dan!
1027
Algunas
veces, yo pienso,
Y es muy justo que lo diga,
Solo llegaban las migas
Que habían quedao en los lienzos.
1028
Y esplican
aquel infierno
En que uno está medio loco
Diciendo gue dan tan poco
Porque no paga el Gobierno.
1029
Pero eso yo
no lo entiendo,
Ni a aviriguarlo me meto;
Soy inorante completo
Nada olvido y nada apriendo.
1030
Tiene uno
que soportar
El tratamiento mas vil:
A palos en lo civil
A sable en lo militar.
1031
El
vistuario es otro infierno;
Si lo dan, llega a sus manos
En invierno el de verano,
Y en el verano el de invierno.
1032
Y yo el
motivo no encuentro
Ni la razón que esto tiene,
Mas dicen que eso ya viene
Arreglao dende adentro.
1033
Y es
necesario aguantar
El rigor de su destino;
El gaucho no es argentino
Sino pa hacerlo matar.
1034
Ansi ha de
ser, no lo dudo;
Y por eso decía un tonto:
"Si los han de matar pronto,
Mejor es que estén desnudos,"
1035
Pues esa
miseria vieja
No se remedia jamás;
Todo el que viene detrás
Como la encuentra la deja.
1036
Y se hallan
hombres tan malos
Que dicen de güena gana:
"El gaucho es como la lana:
Se limpia y compone a palos."
1037
Y es
forzoso el soportar
Aunque la copa se enllene;
Parece que el gaucho tiene
Algún pecao que pagar.
XXIX
1038
Esto cantó
Picardía
Y después guardó silencio,
Mientras todos celebraban
Con placer aquel encuentro.
Mas una casualidá
-Como que nunca anda lejos-
Entre tanta gente blanca
Llevó tambien un moreno,
Presumido de cantor
Y que se tenía por güeno.
Y como quien no hace nada,
O se descuida de intento,
Pues siempre es muy conocido
Todo aquel que busca pleito,
Se sentó con toda calma,
Echo mano al estrumento
Y ya le pegó un ragido:
Era fantástico el negro;
Y para no dejar dudas,
Medio se compuso el pecho.
Todo el mundo conoció
La intención de aquel moreno:
Era claro el desafío
Dirigido a Martín Fierro,
Hecho con toda arrogancia,
De un modo muy altanero.
Tomó Fierro la guitarra,
Pues siempre se halla dispuesto,
Y ansí cantaron los dos,
En medio de un gran silencio.
XXX
MARTIN FIERRO
1039
Mientras
suene el encordao,
Mientras encuentre el compás
Yo no he de quedarme atrás
Sin defender la parada,
Y he jurado que jamás
Me la han de llevar robada.
1040
Atiendan,
pues, los oyentes
Y cáyense los mirones;
A todos pido perdones,
Pues a la vista resalta
Que no está libre de falta
Quien no está de tentaciones.
1041
A un cantor
le llaman güeno
Cuando es mejor que los piores;
Y sin ser de los mejores,
Encontrándose dos juntos,
Es deber de los cantores
El cantar de contrapunto.
1042
El hombre
debe mostrarse
Cuando la ocasión le llegue;
Hace mal el que se niegue,
Dende que lo sabe hacer;
Y muchos suelen tener
Vanagloria en que los rueguen.
1043
Cuando mozo
fuí cantor
(Es una cosa muy dicha);
Mas la suerte se encapricha
Y me persigue costante:
De ese tiempo en adelante
Canté mis propias desdichas.
1044
Y aquellos
años dichosos
Trataré de recordar;
Veré si puedo olvidar
Tan desgraciada mudanza,
Y quien se tenga confianza
Tiemple, y vamos a cantar.
1045
Tiemple y
cantaremos juntos;
Trasnochadas no acobardan.
Los concurrentes aguardan,
Y porque el tiempo no pierdan,
Haremos gemir las cuerdas
Hasta que las velas no ardan.
1046
Y el cantor
que se presiente,
Que tenga o no quien lo ampare,
No espere que yo dispare
Aunque su saber sea mucho:
Vamos en el mesmo pucho
A prenderle hasta que aclare.
1047
Y
seguiremos si gusta
Hasta que se vaya el día;
Era la costumbre mía
Cantar las noches enteras:
Había entonces, donde quiera,
Cantores de fantasía.
1048
Y si alguno
no se atreve
A seguir la caravana,
O si cantando no gana,
Se lo digo sin lisonja:
Haga sonar una esponja
O ponga cuerdas de lana.
EL MORENO
1049
Yo no soy,
señores míos,
Sino un pobre guitarrero,
Pero doy gracias al Cielo
Porque puedo, en la ocasión,
Toparme con un cantor
Que esperimente a este negro.
1050
Yo también
tengo algo blanco,
Pues tengo blancos los dientes;
Sé vivir entre las gentes
Sin que me tengan en menos:
Quien anda en pagos ajenos
Debe ser manso y prudente.
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