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1001

De aquí comprenderse debe,
Aunque yo hable de este modo,
Que uno busca su acomodo
Siempre lo mejor que puede.

 


 

1002

Lo pasaba como todos
Este pobre penitente;
Pero salí de asistente,
Y mejoré en cierto modo;

 


 

1003

Pues aunque esas privaciones
Causen desesperación,
Siempre es mejor el jogón
De aquel que carga galones.

 


 

1004

De entonces en adelante
Algo logré mejorar,
Pues supe hacerme lugar
Al lado del ayudante.

 


 

1005

El se daba muchos aires:
Pasaba siempre leyendo;
Decían que estaba aprendiendo
Pa recebirse de flaire.

 


 

1006

Aunque lo pifiaban tanto,
Jamás lo vi dijustao;
Tenía los ojos paraos
Como los ojos de un santo.

 


 

1007

Muy delicao, dormía en cuja;
Y no sé por qué sería,
La gente lo aborrecía
Y le llamaban La Bruja.

 


 

1008

Jamás hizo otro servicio
Ni tuvo mas comisiones
Que recebir las raciones
De víveres y de vicios.

 


 

1009

Yo me pasé a su jogón
Al punto que me sacó,
Y ya con el me llevó
A cumplir su comisión.

 


 

1010

Estos diablos de milicos
De todo sacan partido:
Cuando nos vían riunidos
Se limpiaban los hocicos.

 


 

1011

Y decían en los jogones
Como por chocarrería:
"Con la Bruja y Picardía
Van a andar bien las raciones."

 


 

1012

A mí no me jué tan mal,
Pues mi oficial se arreglaba;
Les diré lo que pasaba
Sobre este particuIar.

 


 

1013

Decían que estaba de acuerdo
La Bruja y el provedor,
Y que recebía lo pior;
Puede ser, pues no era lerdo.

 


 

1014

Que a más en la cantidá
Pegaba otro dentellón,
Y que por cada ración
Le entregaban la mitá;

 


 

1015

Y que esto lo hacía del modo
Como lo hace un hombre vivo:
Firmando luego el recibo,
Ya se sabe, por el todo.

 


 

1016

Pero esas murmuraciones
No faltan en campamento.
Déjenme seguir mi cuento,
O historia de las raciones.

 


 

1017

La Bruja las recebía,
Como se ha dicho, a su modo;
Las cargabamos, y todo
Se entriega en la Mayoría.

 


 

1018

Sacan allí en abundancia
Lo que les toca sacar,
Y es justo que han de dejar
Otro tanto de ganancia.

 


 

1019

Van luego a la compañía;
Las recibe el Comendante,
El que, de un modo abundante,
Sacaba cuanto quería.

 


 

1020

Ansí la cosa liviana
Va mermada, por supuesto;
Luego se le entrega el resto
Al oficial de semana.
Araña, quien te arañó?
Otra araña como yo.

 


 

1021

Este le pasa al sargento
Aquello tan reducido,
Y, como hombre prevenido,
Saca siempre con aumento.

 


 

1022

Esta relación no acabo
Si otra menudencia ensarto,
El sargento llama al cabo
Para encargarle el reparto.

 


 

1023

El también saca primero
Y no se sabe turbar:
Naides le va a aviriguar
Si ha sacado más o menos.

 


 

1024

Y sufren tanto bocao
Y hacen tantas estaciones,
Que ya casi no hay raciones
Cuando llegan al soldao.

 


 

1025

!Todo es como pan bendito!
Y sucede de ordinario
Tener que juatarse varios
Para hacer un pucherito.

 


 

1026

Dicen que las cosas van
Con arreglo a la ordenanza.
!Puede ser! pero no alcanzan;
!Tan poquito es lo que dan!

 


 

1027

Algunas veces, yo pienso,
Y es muy justo que lo diga,
Solo llegaban las migas
Que habían quedao en los lienzos.

 


 

1028

Y esplican aquel infierno
En que uno está medio loco
Diciendo gue dan tan poco
Porque no paga el Gobierno.

 


 

1029

Pero eso yo no lo entiendo,
Ni a aviriguarlo me meto;
Soy inorante completo
Nada olvido y nada apriendo.

 


 

1030

Tiene uno que soportar
El tratamiento mas vil:
A palos en lo civil
A sable en lo militar.

 


 

1031

El vistuario es otro infierno;
Si lo dan, llega a sus manos
En invierno el de verano,
Y en el verano el de invierno.

 


 

1032

Y yo el motivo no encuentro
Ni la razón que esto tiene,
Mas dicen que eso ya viene
Arreglao dende adentro.

 


 

1033

Y es necesario aguantar
El rigor de su destino;
El gaucho no es argentino
Sino pa hacerlo matar.

 


 

1034

Ansi ha de ser, no lo dudo;
Y por eso decía un tonto:
"Si los han de matar pronto,
Mejor es que estén desnudos,"

 


 

1035

Pues esa miseria vieja
No se remedia jamás;
Todo el que viene detrás
Como la encuentra la deja.

 


 

1036

Y se hallan hombres tan malos
Que dicen de güena gana:
"El gaucho es como la lana:
Se limpia y compone a palos."

 


 

1037

Y es forzoso el soportar
Aunque la copa se enllene;
Parece que el gaucho tiene
Algún pecao que pagar.

 


 

XXIX

1038

Esto cantó Picardía
Y después guardó silencio,
Mientras todos celebraban
Con placer aquel encuentro.
Mas una casualidá
-Como que nunca anda lejos-
Entre tanta gente blanca
Llevó tambien un moreno,
Presumido de cantor
Y que se tenía por güeno.
Y como quien no hace nada,
O se descuida de intento,
Pues siempre es muy conocido
Todo aquel que busca pleito,
Se sentó con toda calma,
Echo mano al estrumento
Y ya le pegó un ragido:
Era fantástico el negro;
Y para no dejar dudas,
Medio se compuso el pecho.
Todo el mundo conoció
La intención de aquel moreno:
Era claro el desafío
Dirigido a Martín Fierro,
Hecho con toda arrogancia,
De un modo muy altanero.
Tomó Fierro la guitarra,
Pues siempre se halla dispuesto,
Y ansí cantaron los dos,
En medio de un gran silencio.

 

 

 

XXX

MARTIN FIERRO

1039

Mientras suene el encordao,
Mientras encuentre el compás
Yo no he de quedarme atrás
Sin defender la parada,
Y he jurado que jamás
Me la han de llevar robada.

 


 

1040

Atiendan, pues, los oyentes
Y cáyense los mirones;
A todos pido perdones,
Pues a la vista resalta
Que no está libre de falta
Quien no está de tentaciones.

 


 

1041

A un cantor le llaman güeno
Cuando es mejor que los piores;
Y sin ser de los mejores,
Encontrándose dos juntos,
Es deber de los cantores
El cantar de contrapunto.

 


 

1042

El hombre debe mostrarse
Cuando la ocasión le llegue;
Hace mal el que se niegue,
Dende que lo sabe hacer;
Y muchos suelen tener
Vanagloria en que los rueguen.

 


 

1043

Cuando mozo fuí cantor
(Es una cosa muy dicha);
Mas la suerte se encapricha
Y me persigue costante:
De ese tiempo en adelante
Canté mis propias desdichas.

 


 

1044

Y aquellos años dichosos
Trataré de recordar;
Veré si puedo olvidar
Tan desgraciada mudanza,
Y quien se tenga confianza
Tiemple, y vamos a cantar.

 


 

1045

Tiemple y cantaremos juntos;
Trasnochadas no acobardan.
Los concurrentes aguardan,
Y porque el tiempo no pierdan,
Haremos gemir las cuerdas
Hasta que las velas no ardan.

 


 

1046

Y el cantor que se presiente,
Que tenga o no quien lo ampare,
No espere que yo dispare
Aunque su saber sea mucho:
Vamos en el mesmo pucho
A prenderle hasta que aclare.

 


 

1047

Y seguiremos si gusta
Hasta que se vaya el día;
Era la costumbre mía
Cantar las noches enteras:
Había entonces, donde quiera,
Cantores de fantasía.

 


 

1048

Y si alguno no se atreve
A seguir la caravana,
O si cantando no gana,
Se lo digo sin lisonja:
Haga sonar una esponja
O ponga cuerdas de lana.

 


 

EL MORENO

1049

Yo no soy, señores míos,
Sino un pobre guitarrero,
Pero doy gracias al Cielo
Porque puedo, en la ocasión,
Toparme con un cantor
Que esperimente a este negro.

 


 

1050

Yo también tengo algo blanco,
Pues tengo blancos los dientes;
Sé vivir entre las gentes
Sin que me tengan en menos:
Quien anda en pagos ajenos
Debe ser manso y prudente.

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