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Día del Amigo Día Internacional del Amigo 20 de julio - Día del Amigo
“Un
amigo no da consejos, ayuda, acompaña”, define Enrique
Ernesto Febbraro, el hombre que el 20 de junio de 1969
inventó el “Día del Amigo”. Y completa: “la
amistad es casta: si se mezcla con sexo, ya es otra
cosa. Y tanto con un hombre, como con una mujer, tiene
que estar fundada en el respeto”.
“Un
padre que da consejos es un padre, ¡pero jamás un
amigo!”,
retruca desde su casa del barrio porteño de San
Cristóbal al mismísimo Martín Fierro de José Hernández.
Casi
como al pasar, asegura que Hernández pifió el renglón
cuando puso en boca de Martín Fierro la imagen de un
padre consejero y camarada. Los únicos consejos válidos para Febbraro son aquellos que ayudan a conservar y mejorar la amistad y en el deber humano de tener amigos, empezando uno mismo por ser amigo”, señala.
El 20
de julio de 1969 mientras miraba por tevé la llegada del
hombre a la Luna, se prometió a sí mismo que ese
sería para siempre el Día del Amigo. Antes de que la Apolo 11 regresara a la Tierra, desde su consultorio de Lomas de Zamora, donde vivía entonces, envió mil cartas a cien países y, a vuelta de correo con 700 respuestas, había quedado fundado el Día del Amigo.
Cuando
Neil Armstrong pisó la Luna y dio “un pequeño paso
para el hombre y un gran salto para la humanidad”,
consideró que había madurado su idea de dedicarle un día
al amigo.. “Escuché que el alunizaje del módulo
era un gesto de amistad, desde la humanidad hacía el
universo. ¡Ya está, es el día elegido!, dije. Hoy se
celebra en unos cien países y esta en la agenda del
corazón de los argentinos”. Febbraro enviudó dos veces de mujeres que empezaron siendo sus amigas y le dejaron lo que él llama su tesoro: dos hijos y cuatro nietos. El profesor señala que “entre un hombre y una mujer siempre subyace el deseo, pero si se lo supera, la amistad prospera. El matrimonio –aunque es una institución que une intereses diversos— siempre llega al minuto donde surge la amistad”.
En conversación con el director de Prensa Rotaria,
Néstor C. Sarandria, el Dr. Febbraro, enfatizaba :
"Mi amigo es mi maestro, mi discípulo y mi condiscípulo.
Él me enseña, yo le enseño. Ambos aprendemos y juntos
vamos recorriendo el camino de la vida, creciendo. Sólo
el que te ama te ayuda a crecer".
Su tarea se llevaba a cabo con un lema:
"Un pueblo de amigos es una Nación imbatible",
a la vez que destacaban que sería una celebración ética,
sin fines de lucro ni de fomento al consumo.
Visitó organismos nacionales, gubernamentales,
municipales, políticos, religiosos, personas notables y
amigos para que adoptaran la idea y luego la difundieran
en sus áreas de influencia.
Poco a poco fue logrando su cometido, primero fue el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires que con su decreto Nº 235/79 autorizó la celebración y le dio un marco legal. Luego se fueron sumando distintas entidades y extendiéndose por toda la Argentina y por algunos países de América Latina.
Para el Dr. Febraro, con el día del alunizaje se amplió el horizonte, conquista ésta de la humanidad toda, con la consiguiente posibilidad de estrechar nuevos lazos de amistad.
Su iniciativa tuvo éxito, ya que cada 20 de julio, en muchos países, los amigos esperan reunirse y dedican un día a la Amistad. Pero es importante recordar que la Amistad es vivida cotidianamente, durante los 365 días del año.
Dicha cotidianeidad es expresada claramente por Cunninghan: "Amigos son aquellos extraños seres que nos preguntan cómo estamos y esperan a oír la contestación ".
El Dr. Enrique Ernesto Febbraro fue candidato dos veces al premio Nobel de la Paz
Gigantesco salto para la
humanidad
Al
apoyar por primera vez su pie en la Luna,
Amstrong afirmó: “Éste es un pequeño paso
para el hombre, pero un gran salto para la
humanidad”. Millones de personas en todo
el mundo pudieron ver por televisión cómo el
astronauta norteamericano avanzaba
cautelosamente por la superficie selenita, cuya
consistencia encontró similar a la de la
carbonilla pulverizada. Fue el pie izquierdo de
Amstrong, el primero que tocó la faz lunar
Lo primero que
vieron millones de personas en la Tierra fue una
de las patas del “Águila” y luego un pie de
Amstrong buscando apoyo en el primero de los
peldaños. La imagen era de intensos contrastes
entre la deslumbrante luz solar y las sombras
negras, pero la vista fue de extraordinaria
claridad. Al ensayar cuidadosamente los primeros
movimientos en la ignota superficie lunar,
Amstrong adelantó: “No habrá dificultades
para desplazarse aquí”. Luego, mientras
Amstrong se encargaba de la cámara, Aldrin, un
coronel de la Fuerza Aérea, de 39 años – se
deslizó por la escotilla del “Águila” y
descendió también cautelosamente por la vía que
había seguido su compañero hasta unirse a él en
la superficie. Mientras Amstrong y Aldrin cumplían su histórica misión, el tercer tripulante del Apolo, Michael Collins, mantenía la nave madre “Columbia” en una órbita circunlunar, a 111 kilómetros de altura, aguardando el momento en que habría de reunirse con sus compañeros de empresa.
Para conservar la amistadDe su experiencia saca un listado para conservar la amistad:
De todo su anecdotario, Febbraro desnuda una pena: “Escribí a la NASA, pero nunca me contestaron”.
Al celebrar el Día del Amigo honramos a su
creador, el doctor Enrique Febbraro, ilustre
personalidad que dedicó su vida a promover y
realizar fundamentales obras de solidaridad,
cultura y altos ideales de progreso. Al servicio
de la creación del “Día del Amigo”, el 20 de
julio y el de “Día Internacional del Amigo”,
en octubre, “hice enormes inversiones de
tiempo, esfuerzo y dinero, para que la gente
conozca mis cantos de vida y esperanza; también
es cierto que no se me ofrecieron muchas
oportunidades para que explique el verdadero
porqué de esa monumental tarea –dice en una nota
que recibimos.” Su “curri” incluye más de veinte páginas donde se informa de premios, distinciones y reconocimiento de todas partes del mundo. Pero la realidad señala que la creación de estos días memorables, que honran a la amistad, la llevó a cabo Febbraro solo, poniendo al servicio del ideal su tiempo y sus bienes. Saludamos con profundo afecto y veneración a este gran argentino, que bien merece ser ejemplo de honestidad, ética y virtuosa vida.
20 de Julio de 1969: El
Hombre llega a la Luna
Hace ya varios años los que tuvimos la dicha de
vivir este histórico momento nos deslumbramos al
ver a Neil Amstrong dando el primer paso del
hombre sobre la Luna, “Un pequeño paso
para el Hombre y un gran salto para la
Humanidad”, así escuchábamos mientras
seguíamos paso a paso, a través de la radio y la
televisión este inolvidable acontecimiento.
Los periódicos nacionales de
la época titulaban así la noticia:
A
las 16.18 hora argentina, alunizó el módulo de
la nave Apolo. El comandante Amstrong pisó el
suelo del satélite a las 22.56 y veinte minutos
más tarde lo hizo su compañero Edwin Aldrin.
Los astronautas Neil Amstrong
y Edwin E. Aldrin pisaron esta noche la
superficie de la Luna dando “un gigantesco
salto” hacia la conquista del Universo.
Amstrong y Aldrin alunizaron
en el satélite a las 16.18, hora argentina, en
el módulo lunar "Eagle" (Águila) y unas seis
horas y media más tarde ambos se unieron en el
Mar de la Tranquilidad para iniciar la
exploración del primer cuerpo celeste
extraterrestre alcanzado por el hombre.
A medida que se
iban adaptando a la gravedad de la Luna, Aldrin
y Amstrong empezaron a avanzar a los saltos por
la superficie llena de cráteres, maravillando y
deleitando a su audiencia terrestre.
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